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Abr 19

El Conseyu, refundarse o morir.

La situación actual del Conseyu de la Mocedá de Xixón (CMX) es la demostración de los límites naturales de la política. Desde sus inicios, la federación de asociaciones juveniles de nuestra ciudad ha estado dirigida por representantes de las juventudes de PSOE e IU, alternándose en el poder al modelo del turnismo político de la Restauración. Así, este organismo juvenil se ha ido convirtiendo en un coto privado de la izquierda donde, presidencia a presidencia, se han entrenado y mantenido a jóvenes cuyo único objetivo era labrarse un futuro político. La consecuencia ha sido un CMX rendido al binomio socialista-comunista de nuestra ciudad y un distanciamiento, a la larga, del resto de asociaciones juveniles de Gijón que son, al fin y al cabo, la inmensa mayoría.

El actual presidente, Carlos Fernández (Juventudes Socialistas), tiene el dudoso honor de haber llevado al CMX al definitivo descalabro. Hace tres años, Fernández maquinó una jugada política conjunta con el anterior presidente, Jordán Suárez (también de Juventudes Socialistas), para echar por tierra una candidatura de asociaciones juveniles de carácter social, liderada por Abierto Hasta El Amanecer y Cruz Roja Juventud entre otras organizaciones. Debió creer Juventudes Socialistas que ellos le habían dado más al asociacionismo juvenil que las anteriormente citadas, por ello revisaron los estatutos y, gracias a una serie de interpretaciones interesadas, lograron reducir a cenizas las esperanzas de la candidatura social, ganadora sobre el papel y esperanzadora para el futuro de la federación.

Este afán de politizar una herramienta tan positiva para el asociacionismo gijonés ha generado la actual situación del Conseyu. De cinco personas de su ejecutiva, dos han dimitido dejando a la federación sin vicepresidente ni tesorero, no se ha presentado el informe económico del año 2011, existe un juicio por despido improcedente a una trabajadora, el Presidente está desaparecido… Eso sin contar que esta historia de despropósitos políticos se sigue llevando más de 100.000 euros del erario público. Por último, debemos sumar que en la asamblea que debía dar el relevo a Carlos Fernández nadie quiso optar a la presidencia debido, como es lógico, a la inseguridad jurídica y económica que desprende el Conseyu.

Es muy triste observar el proceso de autodestrucción al que han llevado al CMX. Es especialmente triste que cuando más se necesita la labor desinteresada de las asociaciones, esa suma de sinergias entre los jóvenes para mejorar nuestra sociedad, nadie tenga la capacidad para darles soluciones a sus problemas. En cambio, la federación que dirige Juventudes Socialistas sólo les ofrece bronca y soflamas partidistas.

Yo no sé qué queda en pie del antiguo Conseyu de la Mocedá, ni sé cuántas asociaciones todavía tienen ánimo para remontar esta historia de desintegración que hemos vivido. Sé, en cambio, que Nuevas Generaciones de Gijón lleva mucho pidiendo un cambio de rumbo, una refundación que vuelva a los orígenes generadores del CMX y que, dejando de lado a la política, ofrezca ayuda y soluciones a todos aquellos jóvenes que quieran asociarse para cambiar el mundo de una manera desinteresada. Donde haya eso, allí estaremos.

ANDRÉS RUIZ RIESTRA, VICESECRETARIO GENERAL NUEVAS GENERACIONES DEL PP DE GIJÓN.

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