«

»

Abr 23

Titanic socialista

Hace 16 años un grupo de jóvenes gijoneses creó una federación de asociaciones juveniles a la que llamaron Consejo de la Juventud de Gijón (CMX). Su intención era crear una entidad que defendiera los intereses de las asociaciones juveniles de la ciudad, que asesorara a todos aquellos que quisieran dar el paso para asociarse y comprometerse por cambiar las cosas y que creara espacios de participación juvenil. Era un muy buen proyecto, que intentaba dar respuesta a una inquietud característica de la juventud: el compromiso.
Sin embargo, el Partido Socialista no lo entendió así. Desde su ideología intervencionista y su obsesión por crear redes clientelares donde ganarse favores políticos y electorales, lo entendieron como una oportunidad para conseguir rédito electoral entre los jóvenes.
Así, se puede entender que el CMX siempre haya estado gobernado por Juventudes Socialistas o, en su defecto, por la Juventud de Izquierda Unida. Nunca tuvieron el mínimo reparo para hacer todo tipo de cacicadas y pucherazos para perpetuarse en el poder: crearon asociaciones juveniles fantasmas para ganar las votaciones en las asambleas, boicotearon e impidieron la presentación de candidaturas alternativas, vulneraron estatutos y un sinfín de hazañas que da vergüenza relatar.
Es fácil intuir que ese deseo desmesurado por gobernar el Consejo no está relacionado con una admirable voluntad de ayudar a los jóvenes. Siempre lo utilizaron para hacer política y para intentar vender la imagen de que los jóvenes estaban en perfecta sintonía con los utópicos ideales socialistas. Durante años hemos visto homenajes y manifestaciones en defensa de regímenes comunistas, apoyos a ilustres personajes de la izquierda, movilizaciones contra toda decisión que diste lo más mínimo de su moderno pensamiento…
Su partido, en el gobierno de la ciudad, siempre supo premiarles bien. El CMX ha llegado a ingresar 400.000 euros de dinero público por año, con los que se han permitido todo tipo de lujos. Viajes por Europa y América Latina que siempre supieron “disfrazar” de cooperación internacional y búsqueda de espacios de participación para los jóvenes (recuérdese la última aventura por Novorossiysk), contrataciones a diestro y siniestro donde la transparencia brillaba por su ausencia, sueldos para los presidentes y dietas para sus colaboradores y un sinfín de derroches que justificaban año tras año en conceptos tan esclarecedores como “gastos varios”.
El Consejo de la Juventud de Gijón nunca ha sido algo diferente a esto. Cientos de jóvenes se pasaron por sus instalaciones con la mejor voluntad y los mejores deseos, pero se marcharon de allí desengañados y desencantados tras descubrir lo que realmente era. Ni Juventudes Socialistas ni sus jefes en el partido han permitido a lo largo de todos estos años que el Consejo fuera otra cosa. Concejales, diputados, asesores y trabajadores de diversos chiringuitos comenzaron sus andanzas en él, es lógico que se solidaricen con los jóvenes de su partido y deseen lo mismo para ellos.
El barco se les hunde. Ya no gobiernan la ciudad ni el Principado y ya no pueden ingresar las mismas cantidades de dinero en él. Ya no pueden mantener a los trabajadores y éstos les denuncian; ya no pueden dar un sueldo al Presidente y éste se marcha, saltándose la disciplina de partido; ya no pueden ofrecer dietas ni sueldos y nadie quiere trabajar por amor al arte.
Éste es el verdadero compromiso del Partido Socialista con los jóvenes; así se sirven ellos de la gente y sus buenas intenciones. Volverán a hablarnos de compromiso social, participación juvenil, ideales utópicos y un mundo más justo. Continuarán contando una historia de lucha contra la injusticia y los poderosos. “La mentira nunca vive hasta llegar a vieja”, decía Sócrates.
DAVID GONZÁLEZ MEDINA, PRESIDENTE NUEVAS GENERACIONES PP GIJÓN
Marcador