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May 10

Autonomía local y políticas de juventud

Es frecuente pensar de forma restrictiva en los distintos planos de actividad de los ayuntamientos en el ejercicio de sus funciones. Generalmente, nos centramos en el planeamiento urbanístico que ha estado tan de moda en los últimos tiempos, en los servicios generales tales como recogidas de basura o transporte público, o en las gestiones de los tributos locales y las pequeñas obras que se realicen en el seno de la localidad concreta.
Nada más lejos de la realidad, la autonomía municipal consagrada en nuestra Carta Magna en su artículo 140 nos permite dar a dichas entidades un gran ámbito competencial para poder desarrollar las distintas políticas que puedan lograr el mayor beneficio para sus administrados. Dentro de estas políticas y como no podía ser de otra manera, se encuentran las encaminadas a favorecer la vida de los jóvenes. Políticas en materia de centros de estudio, ayudas al deporte, mejoras de las condiciones de transporte público, talleres de formación, actividades culturales, conciertos y eventos, planes para incentivar el trabajo, planes de ayuda al acceso a la vivienda y para mejorar las ideas emprendedoras mediante ayudas a los negocios que se constituyan por este colectivo, planes de idiomas, etc…
No sin poca preocupación hemos de analizar los últimos años de gestión municipal en estos aspectos, los cuales han arrojado más sombras que luces al planeamiento de los jóvenes en las políticas municipales. Vivimos en una difícil situación financiera que hace que los presupuestos se restrinjan y nos veamos con dificultades para poder mantener los servicios mínimos, pero en todo caso, dichas políticas no son incompatibles con esta austeridad que tanto se predica hoy en día.
Así pues, desde el Ayuntamiento de Gijón y huyendo de la perspectiva joven de las políticas municipales, se realiza una clara merma de derechos de este colectivo a base de ordenanzas que solo restringen los comportamientos que parecen agradar a determinado colectivo de adultos. Recientemente, hemos visto cómo conductas tales como el botellón han sido perseguidas como si de la peste se tratara al ser, en todo caso, causa de grandes males patrimoniales para la ciudad y, a su vez, ser tachado de conducta “insalubre”. Es curioso que pese a tal restricción no haya habido opciones alternativas por parte del Ayuntamiento con el fin de enseñar a los jóvenes cuál sería la idea de un ocio “limpio” conforme al civismo que tanto se predica. Carentes de ideas y ante la falta de iniciativa municipal, el actual gobierno realiza un bombardeo de ideas con el fin de evitar más gastos en detrimento de los mas básicos Derechos de la Juventud, a la cual relegan a un más que criticable segundo plano.

Con una primitiva visión de la política local, la actual regidora del consistorio plantea unas políticas de “el que paga tiene Derechos” olvidando que otros colectivos tales como los jóvenes o las personas en riesgo de exclusión económica también son administrados con los mismos derechos que se pueden predicar para los mayores de edad y contribuyentes. Así pues, y evocando el municipalismo de la época de Primo de Rivera, en el que quien mas contribuía a soportar los gastos públicos era elegido para integrar el gobierno local, vemos cómo desde la alcaldía se plantean recortes constantes a los derechos de la juventud sin ningún tipo de atención a sus necesidades e inquietudes.
Cabe hacer una profunda reflexión sobre tal escasez de miras. La austeridad no se traduce en saber gastar menos para evitar deber más, sino que se traduce en el uso eficiente de los recursos sin perjuicio de los compromisos sociales que la cláusula de Estado Social de nuestra constitución predispone. Máxime, cuando el futuro se crea sembrando y dichos jóvenes podrán soportar con mayor garantía los gastos públicos si han crecido en un ambiente que les ha permitido formarse, complementar sus estudios básicos con una buena oferta en idiomas, un conservatorio de música con amplios recursos y que incite a acudir, que se publicite y no se esconda, actividades deportivas y escuelas de verano, una estrecha conexión con la cultura, etc…
La juventud abarca distintas edades y comprende distintas épocas de la vida. Como se iniciaba este texto, no solo nos referimos a los más pequeños sino a todos aquellos que buscan emprender su carrera profesional y necesitan ayudas, o a aquellos que quieren venir a nuestra ciudad a vivir para poder encontrar un trabajo y necesitan ayudas para la vivienda. Tenemos actualmente varias entidades públicas tales como la empresa municipal de la vivienda o los organismos vinculados a la empresa que podrían promover becas y prácticas formativas dentro de los distintos polígonos industriales que integran la ciudad o de ese gran valor que es el parque científico tecnológico. Igualmente, tenemos una ciudad de cultura y vida tal y como es la Laboral. Un espacio amplio para poder promover la creatividad juvenil y acercar a los jóvenes a sus contenidos. Lamentablemente, la carencia total de festivales al margen del pionero y ahora polémico FICX, de premios municipales y concursos y de colaboración con otras entidades como las obras sociales de las Cajas de Ahorros, nos deja nuevamente cojeando en este apartado.
En conclusión, en pocas líneas hemos podido ver cómo las vías de debate son múltiples y no pocas las ideas que desde un municipio se pueden trabajar para poder conseguir que nuestros jóvenes gocen de cuantos derechos les corresponden por la especial protección que merecen. Cabe ahora mirar con este texto en la mano, punto por punto, cada una de las distintas actividades que durante este tiempo se han venido realizando y plantearse porqué motivo tenemos una sequedad total de iniciativa para quienes menos culpa tienen de esta crisis y más la están sufriendo por vivir situaciones difíciles y no tener ni tan siquiera ayudas para poder desconectar de tales momentos.
Nuestra organización siempre estará comprometida con la lucha por dichos derechos y tratará de dar voz a quien a golpe de pasividad se trata de enmudecer, seguiremos luchando cada día por pelear hasta la última idea que pensamos pueda favorecer el desarrollo del municipalismo juvenil y, ante todo, reivindicamos dar voz a dichas políticas ante la total ausencia de creatividad y de capacidad demostrada hasta la fecha.
Alejandro López Fernández, miembro de Nuevas Generaciones de Gijón.
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